jueves, 29 de abril de 2010

el mundo en 1940. La mirada de Walter Benjamin.


“Hay un cuadro de Klee (1920) que se titula Ángelus Novus. Se ve en él a un Ángel al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava su mirada. Tiene los ojos desencajados, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la Historia debe tener ese aspecto. Su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero una tormenta desciende del Paraíso y se arremolina en sus alas y es tan fuerte que el ángel no puede plegarlas… Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso”. (Walter Benajamin)

jueves, 22 de abril de 2010

Nazismo


"A Hitler se le abrieron las puertas del poder político ilimitado cuando lo nombraron canciller el 30 de enero de 1933. (...)
Al mismo tiempo que la oposición estaba dividida tras el nombramiento de Hitler como canciler, el incendio del Reichstag (27 de febrero de 1933) y los jóvenes matones de Hitler impregnaban de terror la atmósfera, lo cual facilitó al NSDAP la aprobación de una ley de plenos poderes (23 de marzo de 1933) y el inicio del proceso de Gleichschaltung: la 'coordinación' de la sociedad alemana, en virtud de la cual todo quedó bajo el dominio de los nacional-socialistas, hasta las boleras y las asociaciones de apicultores. En su avance hacia el poder absoluto, el NSDAP concentró sus energías en eliminar lo que quedaba en pie de la constitución de Weimar y crear un estado totalitario dominado por un líder absoluto, en el que la economía, la sociedad y la cultura estaría coordinadas bajo la férula de un partido único y un gobierno subordinado al partido.

Hitler utilizó la violencia, además del imperio de la ley, para eliminar a la oposición. A finales de enero de 1933, los nacionalsocialistas emprendieron el ataque legal y material, con la ayuda de las SA (Sturmabteilung) de Röhm, contra el Partido Comunista Alemán. El SPD y el movimiento sindical alemán pronto se vieron envueltos en la asfixiante red, y el 14 de juliio el NSDAP era ya el único partido legal de Alemania. Para quines estaban vinculados a partidos de izquierdas o de centro en Alemania, enero de 1933 marcó el inicio de años de cárcel, exilio o temor a ser descubiertos (...)"

(Briggs, Asa y Clavin, Patricia - "Historia Contemporánea de Europa". Ed. Crítica. Barcelona, 1997. pp. 296, 297)


La economía bajo el nazismo

“… la política económica del III Reich tiene dos tiempos que responden a la política exterior y a la coyuntura económica…[el primero 1933-1936] da una primacía total al estado que regula los precios y salarios, combate el paro con la creación de nuevos puestos de trabajo en la burocracia y la promoción de obras públicas…, desarrolla la industria de armamentos… La política de autarquía (1936-1939)… se pone el máximo empeño en aprovechar todos los recursos del suelo y del subsuelo… La autarquía exige cubrir las necesidades industriales con el petróleo sintético, las fibras textiles artificiales… [ no se] logró incrementar la producción de acuerdo a las necesidades. La salida desesperada será la conquista y la guerra.(J. M. Palomares: “Historia del mundo contemporáneo”Ed. Anaya, p. 471)


Los grandes empresarios y el nazismo

“La economía tiene necesidad de un desarrollo sano y progresivo. Los numerosos partidos políticos luchaban entre si en el más completo desorden... Quienes integramos la firma Krupp no somos idealistas sino realistas. Teníamos la impresión de que Hitler nos ofrecería la posibilidad de un desarrollo auténtico. Por lo demás lo ha llevado a cabo. Al principio votamos por el partido populista, pero los conservadores no podían gobernar el país; eran muy débiles. En esta lucha por el pan y el poder, teníamos necesidad de ser guiados por una, mano fuerte y dura; la de Hitler lo era. Tras los años transcurridos bajo su mando nos sentimos satisfechos.He dicho que ignoraba por completo el exterminio de los judíos y he añadido: “Cuando se compra un buen caballo, no se repara en ciertos defectos”(A. Krupp en el proceso de Nuremberg)

el racismo
"Hay verdades que están tan a la vista de todos que, precisamente por eso, el vulgo no las ve
o por lo menos no las reconoce. Así peregrinan los hombres en el jardín de la Naturaleza y se
imaginan saberlo y conocerlo todo pasando, con muy pocas excepciones, como ciegos junto a uno
de los más salientes principios de la vida; el aislamiento de las especies entre sí.
Basta la observación más superficial para demostrar cómo las innumerables formas de la
voluntad creadora de la Naturaleza están sometidas a la ley fundamental inmutable de la
reproducción y multiplicación de cada especie restringida a sí misma. Todo animal se apareja con
un congénere de su misma especie. Sólo circunstancias extraordinarias pueden alterar esa ley. Todo cruzamiento de dos seres cualitativamente desiguales da un producto de término medio entre el valor cualitativo de los padres; es decir que la cría estará en nivel superior con respecto a aquel elemento de los padres que racialmente es inferior, pero no será de igual valor cualitativo que el elemento racialmente superior de ellos.
También la historia humana ofrece innumerables ejemplos en este orden; ya que demuestra
con asombrosa claridad que toda mezcla de sangre aria con la de pueblos inferiores tuvo por
resultado la ruina de la raza de cultura superior. La América del Norte, cuya población se compone en su mayor parte de elementos germanos, que se mezclaron sólo en mínima escala con los pueblos de color, racialmente inferiores, representa un mundo étnico y una civilización diferentes de lo que son los pueblos de la América Central y la del Sur, países en los cuales los emigrantes, principalmente de origen latino, se mezclaron en gran escala con los elementos aborígenes. Este solo ejemplo permite claramente darse cuenta del efecto producido por la mezcla de razas.
El elemento germano de la América del Norte, que racialmente conservó su pureza, se ha convertido en el señor del Continente americano y mantendrá esa posición mientras no caiga en la ignominia de mezclar su sangre.
Todo cuanto hoy admiramos –ciencia y arte, técnica e inventos- no es otra cosa que el
producto de la actividad creadora de un número reducido de pueblos y quizá, en sus orígenes, de un solo pueblo. Todas las grandes culturas del pasado cayeron en la decadencia debido sencillamente a que la raza de la cual habían surgido envenenó su sangre."
(Hitler - "Mi lucha" 1924-1926)


la propaganda

"La radiodifusión es el medio más moderno y eficaz para influir sobre las masas... No lo ocultamos en absoluto; la radio nos pertenece a nosotros y sólo a nosotros; pondremos la radio al servicio de nuestras ideas, y de este instrumento no ha de surgir palabra alguna que no responda a nuestros ideales. La radiodifusión ha de tener los mismos objetivos que se ha impuesto el gobierno de la revolución nacional". (Declaración de Goebbels extraído de "Historia del mundo contemporáneo". Antonio Fernández, p. 350)


los valores del nazismo

"La crueldad impone respeto. La crueldad y la brutalidad. El hombre de la calle no respeta más que la fuerza y la bestialidad. Las mujeres también y los niños."

(Hitler, Adolf - "Mi Lucha")


el liderazgo

Gracias a ti por esta generosa comida

¡Protector de la juventud y de los ancianos!

se que tienes desvelos, pero no inquietudes. Estoy contigo día y noche.

Descansa tu cabeza en mi regazo.

¡Ten, mi Führer, la seguridad de que eres grande!

Heil, mein Führer"

(invocación para después de la comida, en Mosse, G. "La cultura nazi")


la cultura

"El totalitarismo implica el control de la cultura. Con la utilización de la radio las consignas nazis procedieron a un auténtico lavado de cerebro. Goebbels mostró ser un virtuoso en el control de la información. La creación literaria y artística y la investigación científica fueron sometidas a consignas y en un proceso de depuración se expulsó a las grandes figuras o se intentó eliminar del mundo de la cultura lo que universalmente se reconocía como creaciones admirables del espíritu humano. Los libros considerados subversivos fueron quemados. Más de veinte mil ardieron en la plaza de la Opera de Berlín ...

Ni la ciencia, ni el arte, ni la prensa, eran actividades libres. Una sola verdad, un solo pensamiento, se había instalado en un país donde Hitler era la única ley y Goebbels quien definía la cultura."

(Fernández Antonio, ob. cit. pp. 354, 355)


la propaganda


"¿A quién debe dirigirse la propaganda? ¿A los intelectuales? ¿o a la masa menos instruída?

¡Ella debe dirigirse siempre y únicamente a la masa! (...) La tarea de la propaganda consiste, no en instruir científicamente al individuo aislado, sino en atraer la atención de las masas sobre hechos, acontecimientos, necesidades, etc. (...) Toda propaganda debe ser popular, y situar su nivel en el límite de las facultades de asimilación del más corto de alcances de entre aquellos a quienes se dirige (...) La facultad de asimilación de la masa es muy restringida, su entendimiento limitado: por el contrario, su falta de memoria es muy grande. Por lo tanto, toda propaganda eficaz debe limitarse a algunos puntos fuertes poco numerosos e imponerlos a fuerza de fórmulas extereotipadas, repetidas por tanto tiempo como sea necesario para que el útlimo de los auditores sea también capaz de captar la idea".

(Hitler, A. - "Mi Lucha")

miércoles, 21 de abril de 2010

sábado, 17 de abril de 2010

Fascismo

Fascismo. Derivado del nombre del Partido Fascista, fundado y liderado por Benito Mussolini, este término designa el régimen político imperante en Italia entre 1922 y 1945. Por extensión, designa un tipo de movimiento o ideología autoritario y se aplica a otros sistemas políticas afines, sobre todo de Europa, en el período entre las dos guerras mundiales. El caso más claro es el del Nazismo en Alemania, aunque movimiento fascistas existían en países tan diversos como Bélgica, Gran Bretaña y Rumania. (...)
El fascismo europeo de entreguerras fue un movimiento de corte conservador, pero se distingue de los regímenes conservadores clásicos en los siguientes aspectos: 1) su capacidad de movilización social; 2) su rechazo casi visceral hacia cualquier expresión del Estado liberal; 3) su esfuerzo por penetrar todos los niveles de la sociedad y controlar toda expresión política, social, gremial, etc. y 4) su compromiso con un Estado fuerte. Las metas del fascismo fueron la destrucción de la izquierda, la paralización de la capacidad de movilización autónoma de la clase obrera y la exaltación y expansión de la nación.
Las influencias ideológicas más destacadas sobre la doctrina fascista fueron el nacionalismo de tipo conservador, incluyendo la idea del derecho de la nación a la expansión territorial, el concepto de la ‘razón pura’, el antimarxismo y un sentido de religiosidad (...) También el fascismo fue influido por una versión vulgar de la teoría de la evolución de Darwin que postula una lucha interminable entre hombre y entre naciones. En parte proviene de aquí el culto de la violencia que caracteriza al fascismo, porque representa la voluntad de la nación o de la ‘raza’ para sobrevivir. Es menester destacar el papel que juega el líder en un movimiento fascista. Mussolini (el Duce) y Hitler (el Führer) representaron el Estado mismo, pretendiendo interpretar ‘la voluntad de la Nación’. (...)
El fascismo instauró el principio autoritario del Estado, y en lo interno se caracterizó por el ejercicio omnímodo del poder, suprimiendo la actividad de todos los partidos políticos y la libertad de prensa. Emprendió una campaña de persecución sistemática de los opositores a la doctrina oficial del Estado. En el caso de Italia, en lo social y económico sintetizó sus principios en la Carta del Lavoro de 1927, y a partir de 1930 puso en marcha el Estado corporativo.
En cuanto a la base social de fascismo, hay que subrayar que fue una articulación policlasista y contradictoria. Los dirigentes del fascismo italiano y el nazismo alemán solían proceder de las capas de profesionales liberales de la burguesía media. Algunos enrolados en movimientos nítidamente de derecha antes del surgimiento del fascismo. (...) hubo en esos primeros años una participación activa de soldados veteranos de la Primera Guerra Mundial, quienes en muchos casos formaron los grupos de choque del fascismo contra el movimiento obrero y los socialistas y comunistas. Al principio, estos grupos operaban con mucha independencia y constituían el ala radicalizada del movimiento; después de llegar al poder, fueron incorporados al Estado o, en algunos casos, liquidados por la propia dirigencia fascista por constituir un desafío al control total del partido único.
El fascismo en Europa fue apoyado desde sus inicios por la clase media urbana y rural, que se sintió amenazada por la organización y acreciente poder de la clase obrera, así como por la crisis económica que afectó muy seriamente a Europa en los años 1918-1921, y nuevamente en 1929-1935. Tampoco hay que olvidar la participación relativamente importante de algunos sectores obreros. En Italia, el pasado socialista de Mussolini, el patriotismo todavía vigente al comienzo de la década de los veinte y el hecho de que algunos sectores del proletariado italiano fueran de formación reciente ayudan a explicar la presencia obrera en las filas del fascismo. El Alemania, la desintegración de la República de Weimar y el fracaso de una revolución socialista en 1919-1920 dejaron al movimiento obrero sin fuerzas para resistir el nazismo(...) El apoyo del empresariado y de las Fuerzas Armadas en general se destacó cuando el fascismo estaba en el gobierno, ocupando lugares significativos y acumulando importante poder dentro del régimen.”
(Di Tella y otros. Diccionario de ciencias sociales y políticas. Ed. Emecé. Bs. As., 2001 p. 269, 270)


"La Italia de posguerra se vió agitada por fuentes tensiones sociales debido al gran nùmero de desocupados y al impulso que cobró la actividad sindical. Los años 1919 y 1920 fueron llamados el 'bienio rojo', por la proliferación de huelgas, ocupaciones de fábricas y grandes propiedades rurales, alentadas por las organizaciones socialistas. Al mismo tiempo, creció notablemente el número de los afiliados a los partidos de izquierda como el Socialista y el Comunista.
Los sectores más poderosos de la burguésía industrial y los terratenientes sintieron sus intereses amenazados. También había preocupación entre los sectores medios urbanos y rurales. Sus ingresos, disminuían por la inflación y al aumento de los impuestos. Su nivel de vida desmejoraba, al tiempo que veían que los obreros industriales obtenían mayores salarios.
Tanto la alta burguesía como los sectores medios aspiraban a mantener el orden social capitalista. En este contexto emergió la figura pública de Benito Mussolini, quien creó una organización -los fasci de combattimento- que se proponía servir de barrera ante el avance político y sindical de los socialistas.
Entre 1922 y 1925, Mussolini, con el apoyo del Partido Nacional Fascista, llegó a controlar totalmente el poder. Mantuvo la monarquía pero liquidó las instituciones de la democracia parlamentaria e instauró un régimen autoritario. los partidos políticos opositores fueron disueltos, se estableció la censura a la prensa, se instauró la pena de muerte y se prohibó y persiguió toda actividad sindical no fascista. El Estado fascista impulsó una nueva organización sindical, un sistema coporativo basado en la 'colaboración entre las clases', en el cual el Estado se reservó el papel de árbitro en los conflictos de intereses entre obreros y empresarios. La transformación del régimen culminó en 1939, cuando se suprimió la Cámara de Diputados y la representación política fue asumida por la Cámara de los fascios y las corporaciones."
(Historia. El mundo contemporáneo. Ed. Aiqué. Bs. As. 2005. p. 131)

“Las clases medias italianas continuaban abandonando en masa al Partido Liberal, quejándose amargamente de que los lugares comunes, viejos y gastados, del liberalismo político no daban respuesta a los problemas. Y, encima el índice de inflación se disparó en Italia: el índice de precios al por mayor (1913 – 100) pasó de 413 en 1918 a 591 en 1920, con efectos devastadores sobre los salarios, las pensiones y los ahorros. Como sucedería al cabo de tres años en Alemania, los trabajadores no manuales fueron los más afectados, y la clase media italiana en su conjunto se puso cada vez más nerviosa debido al nivel de violencia callejera. El miedo a una revolución comunista aumentaba a medida que disminuía la confianza en el orden político establecido.
(...) Frustrados por el fracaso de los partidos liberales tradicionales, pusieron sus ojos en un periodista y antiguo miembro del PSI (Partido Socialista Italiano), Benito Mussolini, quien, después de alcanzar un éxito profesional notable como director del periódico socialista Avanti!, había roto impulsivamente con el PSI en 1914 por estar a favor de la intervención de Italia en la primera guerra mundial. Al término de la guerra en Europa, Mussolini había adoptado los aires de nacionalismo agresivo del fundador y cabecilla de los Fasci di Combattimento (los fascistas), que ofrecían a los campesinos la reforma agraria, además de la abolición del Senado y la convocatoria de una nueva asamblea constituyente. Ninguna de estas propuestas era novedosa. Lo que sí era novedoso era la cantidad de bandas armadas que recorrían las ciudades y cambos de Italia, bajo el nuevo signo del fascismo, reclutando adeptos con un especial éxito en las capitales regionales.
(...) el rey invitó a Mussolini a unirse a un gobierno de coalición en calidad de primer ministro en octubre de 1922.
(...) El hundimiento de la democracia en Italia se produjo mucho antes que en Alemania –o en España- a pesar de que Italia había ganado la guerra, pero determinados elementos del caso italiano se repetirían en el hundimiento de la democracia liberal en esos dos países, y también amenazarían a las democracias más consolidadas de Francia y Gran Bretaña: la frustración y el empobrecimiento de la clase media; el paro entre los trabajadores de las ciudades; las ansias de tierra del campesinado; y una desilusión cada vez mayor con la tan cacareada extensión de la democracia. Al fin y al cabo, la obtención del derecho al voto no solucionó los problemas de los menos privilegiados de la sociedad. Además, los grupos favorecidos por las estructuras políticas del siglo XIX –las clases media y alta- sintieron un temor y un resentimiento crecientes con la extensión del sufragio. El desplome de la economía a finales de los años veinte reavivaría las tensiones en Europa que ya habían destruido la democracia en Italia a principios de la década.”
(Briggs, Asa y Clavin, Patricia – “Historia contemporánea de europa. 1789-1989”. Ed Crítica. Barcelona, 1997. pp. 261 – 264)


“El fascismo es el capitalismo que rechaza sus orígenes liberales para adaptar la estructura social de producción a aquellas circunstancias en que la idea liberal sería política, económica y socialmente fatal para la idea capitalista.” Laski



“El fascismo (...) adopta posturas antirracionalistas, desconfiando de la razón y exaltando los elementos irracionales de la conducta, los sentimientos intensos, el fanatismo. En esta idea irracionalista se desenvuelven los dogmas, las ideas indiscutibles como la superioridad de la raza o el jefe.”
(Antonio Fernández - “Historia Contemporánea”)







Documentos


“La escuela debe ser cada vez más fascista. No debe creerse nunca que se da a la enseñanza una orientación demasiado fascista ... Cuando se trata de fascismo, me gustan los excesos ... Se dirá tal vez que la geografía y las matemáticas no son políticas por naturaleza. Desde la tarima algunas palabras, una entonación, una alusión, un juicio o un dato estadístico bastan al profesor para crear una duda, para hacer política. Por ello un profesor de matemáticas tiene un papel político y debe ser fascista ...” (Mussolini, 1933)


“Para el fascista todo está en el Estado y nada de humano o espiritual existe, y mucho menos tiene valor, fuera del Estado. En ese sentido el Fascismo es totalitario, y el Estado fascista, síntesis y unidad de todos los valores, interpreta, desarrolla y fortifica toda la vida del pueblo.”

“Nuestra fórmula es esta: Todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado.”

“En la silenciosa coordinación de todas las fuerzas bajo las órdenes de uno solo, está el secreto perenne de toda victoria.”

“La concepción fascista está en contra del liberalismo (...) El liberalismo negaba al Estado en los intereses del individuo particular; el fascismo reafirma al Estado como realidad verdadera del individuo (...) el fascismo es partidario de la libertad. Y de la sola y única libertad que puede ser cosa seria, de la libertad del Estado y del individuo dentro del Estado.”

“El fascismo niega el número, por el simple hecho de ser número, pueda dirigir las sociedades humanas; niega que este número pueda gobernar a través de una consulta periódica; afirma la desigualdad irremediable y fecunda y benéfica de los hombres que no se pueden nivelar a través de un hecho mecánico y extrínseco como es el sufragio universal.”

“El Estado Fascista es una voluntad de potencia y de imperio. (...) Para el Fascismo la tendencia al imperio, o sea la expansión de las naciones, es un signo de vitalidad, lo contrario es un síntoma de decadencia.”

“La violencia no es inmoral. Algunas veces es incluso moral. Negamos a nuestros enemigos el derecho a lamentarse de nuestra violencia, (...)
(...) yo no creo en la paz perpetua; más aún, la creo deprimente y negadora de las virtudes fundamentales del hombre, que sólo en el esfuerzo cruento se revelan a la plena luz del sol.”
(Textos de Benito Mussolini)

miércoles, 24 de marzo de 2010

CRISIS DEL 29

LA CRISIS DEL 29. Interpretaciones


“El período 1913-1950 presenció tres grandes desastres sin precedente en la historia moderna:
a) La primera Guerra Mundial y su secuela provocaron 25 millones de muertes en los países europeos: 9 millones de bajas militares, cerca de 10 millones tras la Revolución rusa, y el resto en enfermedades anormales como el tifo y la influenza.
b) La depresión mundial de 1929-1932 provocó una baja de 18% en el PBI agregado de los países de la OCDE, y un desplome del comercio mundial, los mercados de capital y el sistema monetario internacional. Se acentuaron el nacionalismo, la autarquía y el conflicto internacional.
c) La segunda Guerra Mundial llevó a la muerte a 42 millones de personas en Europa y a 10 millones en Asia.
(...) Todas las partes de la economía mundial padecieron en cierta medida estos desastres, y el ritmo de crecimiento se frenó por todo el mundo.”
(Maddison, Angus – La economía mundial en el siglo XX. Ed. F.C.E. México, 1992. p. 65)


“Por todas partes se creía que los presupuestos equilibrados, la estabilidad de los precios y el restablecimiento del patrón oro eran los objetivos primordiales. El error principal, peculiar del Reino Unido, era la insistencia en un retorno a la paridad exacta de la libra esterlina de antes de la guerra.
La depresión de 1929-1932 perturbó este orden precariamente restaurado. No era de ninguna manera un fenómeno cíclico normal. Se originó en las dos economías más grandes –los Estados unidos y Alemania-, donde la baja de la producción fue mayor y más temprana. En ambos países el efecto de la depresión fue reforzado por las quiebras bancarias. La fragilidad del orden internacional fortaleció los mecanismos de trasmisión. Entre 1929 y 1932 el volumen agregado de las importaciones de los países de la OCDE bajó en una cuarta parte. Se derrumbó el mercado internacional de capitales. Se abandonó el patrón oro. Las expectativas se desalentaron por la caída de los precios mundiales de las exportaciones a cerca de la mitad.” (Maddison, Angus – La economía mundial en el siglo XX. Ed. F.C.E. México, 1992. p. 67, 68)


“Económicamente cuando no políticamente el año 1929 es un hito histórico. Al comenzar el año la actividad económica seguía siendo floreciente, con algunas excepciones notables. A finales de 1929 la burbuja de la bolsa de valores norteamericana había reventado y el mundo entraba dando tumbos en una de las depresiones más serias que registra la historia. Durante tres o más años las condiciones económicas siguieron severamente deprimidas y muchos países sufrieron acentuados descensos de la renta y la producción. La recuperación no fue general hasta 1933 y en el caso de varios países una reanimación cíclica completa todavía no se había materializado al concluir el decenio.” (Aldcroft, Derek, “De Versalles a Wall Street. 1919-1929” Ed. Crítica. 1985, Barcelona. p. 317)


“... la primera guerra mundial y sus secuelas no fueron el principal factor causante de la crisis que empezó en 1929. Ciertamente, las repercusiones de la guerra crearon desajustes e inestabilidad en la economía mundial (...)
Los orígenes de la depresión mundial de 1929-1932 deben localizarse en los Estados Unidos. (...) los acontecimientos ocurridos en este país, junto con el poder del mismo sobre el sistema económico mundial, determinaron en gran medida el momento, la severidad y el alcance de la depresión. Los Estados Unidos ocasionaron dos fuertes conmociones en el sistema económico mundial en el momento en que éste era vulnerable y menos capaz de resistirlos. La conmoción inicial fue la restricción de la concesión de préstamos al extranjero en 1928-1929, que fue agravada por el descenso de los préstamos a largo plazo en el Reino Unido en 1929-1930. Lo pero de esta contracción lo soportaron los países que ya estaban fuertemente endeudados, muchos de los cuales ya tenían dificultades debido a la baja de los precios de las mercancías. Esto causó presiones en sus cuentas externas y los intentos de contrarrestarlas mediante la reducción de gastos en el interior hicieron que disminuyesen sus requerimientos de importaciones de los países industriales.
(...) En el verano de 1929 se acabo el boom en los Estados Unidos. Este derrumbamiento nacional puede atribuirse principalmente a fuerzas reales más que a fuerzas monetarias. El agotamiento temporal de las oportunidades de invertir y una severa restricción del crecimiento de los gastos de los consumidores en 1929, junto con un deterioro de la confianza del mundo financiero, fueron los principales responsables del cambio de marcha del ciclo.” (ob. cit. p.330-331)


“La Depresión de los años treinta fue una divisoria en la historia de las economías modernas. (...)
(...) Los orígenes de la Gran Depresión se encuentran en buena medida en las perturbaciones de la I Guerra Mundial. Su propagación debe mucho a las hostilidades y sostenidos conflictos creados por la guerra y el Tratado de Versalles.”
(Temin, Peter – “Lecciones de la Gran Depresión”. Ed. Alianza. Madrid, 1995. p. 19)


“Fue, de hecho, el intento de conservar el patrón oro lo que produjo la Gran Depresión. Dichos intentos impusieron sobre la economía mundial unas fuerzas deflacionistas sin precedentes por su fuerza y uniformidad en el mundo entero, fuerzas deflacionistas que se mantuvieron el tiempo suficiente para causar una inaudita interrupción de la actividad económica. Cuando al fin fracasaron los esfuerzos para mantener el patrón oro, se elaboraron medidas monetarias alternativas en las peores condiciones posibles ...”
(Temin, Peter – “Lecciones de la Gran Depresión”. Ed. Alianza. Madrid, 1995. p. 50)


“Aldcroft sostiene que la crisis empezó con el crash de la bolsa en Wall Street en octubre de 1929, se acentuó con la generalizada quiebra de los bancos en los Estados Unidos, y luego se extendió a Europa y a los países en desarrollo. Sauvy, en cambio, dice que la caída de los principales indicadores de la actividad económica ya habían empezado antes en Francia. Kindleberger, por su parte, afirma que la crisis comenzó con la depresión agrícola a mediados de la década de 1920.” (Cortés Conde, Roberto – “Historia económica mundial”. Ed. Ariel. Buenos Aires, 2003. p. 211-213)

sábado, 13 de marzo de 2010

Revolucion Rusa. documentos.





Makhno



Algunos compañeros me hicieron la siguiente pregunta: ¿Cómo entiendo la disciplina revolucionaria? Voy a responderles:Entiendo la disciplina revolucionaria como una autodisciplina del individuo, establecida en cualquier colectivo actuante, del mismo modo para todos y rigurosamente elaborada. Esta debe ser la línea de conducta responsable de los miembros de ese colectivo, acordando un cumplimiento estricto entre su practica y su teoría.Sin disciplina en la organización es imposible emprender cualquier acción revolucionaria seria. Sin disciplina la vanguardia revolucionaria no puede existir, porque entonces ella se encontraría en completa desunión practica, sería incapaz de formular las tareas del momento e incapaz de cumplir el papel iniciador que de ella esperan las masas.Hago hincapié en la cuestión sobre el aprendizaje de la practica revolucionaria consecuente. En mi caso, me baso en la experiencia de la revolución rusa que tenía un contenido típicamente libertario en muchos aspectos.Si los anarquistas estuviésemos firmemente unidos en el plano organizativo y hubiésemos observado en nuestra acciones una disciplina bien determinada, jamás habríamos sufrido tal derrota. Sobre todo porque los anarquistas de todo estilo y de todas las tendencias, no eran, ni aun en sus grupos específicos, un colectivo homogéneo con una disciplina bien definida lo que imposibilitaba realizar el examen político y estratégico que les impusieron las circunstancias revolucionarias.La desunión condujo a los anarquistas a la impotencia política, dividiéndolos en dos categorías:
· la primera fue la que se dedicó a la sistemática ocupación de las residencias burguesas, en las cuales se alojaron y vivieron para su bienestar. Eran lo que yo he llamado "turistas", los diversos anarquistas que van de ciudad en ciudad, en la esperanza de encontrar un lugar donde permanecer algún tiempo, esparciéndose y disfrutando al máximo del confort y el placer;
· la segunda se compone de los que rompieron todos los lazos honestos con el anarquismo (Aun que algunos de ellos en la URSS se hagan pasar ahora por los únicos representantes del anarquismo revolucionario) y se lanzaron sobre los cargos ofrecidos por los bolcheviques, en el momento mismo en que el poder fusilaba a los anarquistas que permanecían fieles a su puesto de revolucionarios y denunciaban la traición de los bolcheviques.Delante de estos hechos, se comprende fácilmente porqué yo no puedo continuar indiferente al estado de despreocupación y negligencia que existe actualmente en nuestros medios.De una parte esto impide la creación de un colectivo libertario coherente que permita a los anarquistas ocupar el lugar que les corresponde en la revolución . De otra parte esto permite contentarse con bellas frases y grandes pensamientos, olvidándose del hacer.Es por lo que yo hablo de una organización libertaria apoyada sobre el principio de una disciplina fraternal. Una organización así, conduce al acuerdo indispensable de todas las fuerzas vivas del anarquismo revolucionario y le ayudará a ocupar su lugar en la lucha del Trabajo contra el Capital.Por este medio, las ideas libertarias llegaran al pueblo y no se alejaran. Solamente los fanfarrones consumados y los irresponsables huirán de tal estructura organizativa.La responsabilidad y la disciplina orgánica no debe horrorizar; ellas son compañeras de viaje de la practica del anarquismo social.
(Sobre la disciplina revolucionaria - Nestor Makhno. Dielo Trouda , nº 7-8, diciembre de 1925.)

Vladimir Ilich Lenin - Néstor Makhno [entrevista]


"En el verano de 1918, cuando Ucrania fue invadida por los ejércitos austriaco y alemán, Majno tuvo que marcharse a la Rusia central y aprovechó su estancia en Moscú para entrevistarse con algunas de las personalidades más destacadas y conversar sobre la lucha y la revolución que se desarrollaban. Entre ellas figura Lenin. La entrevista fue preparada por Sverdlov, uno de los miembros más prominentes del bolchevismo ruso, del que Lenin siempre atendía los consejos, considerándole como su maestro. En la época de la entrevista, Sverdlov era el presidente del Comité Ejecutivo de los Soviets de Pan-Rusia, y concediendo mucha importancia a la personalidad de Majno, se ocupó personalmente de todo lo necesario para que éste pudiera entrevistarse con Lenin. La conversación tuvo lugar en el Kremlin, ante Sverdlov, y duró cerca de dos horas.He aquí como la describe el propio Makhno:“Lenin, que se interesaba mucho sobre cuanto pasaba en Ucrania, ocupada por los ejércitos invasores, me preguntó varias veces sobre la actitud de los campesinos ucranianos y, sobre todo, quería saber cómo habían recibido los campesinos de Ucrania la consigna “todo el poder a los soviets locales”. Le expliqué que los campesinos interpretaron esta consigna a su manera. Según ellos, “todo el poder a los soviets locales” quería decir que el poder, en todos sus aspectos, debía realizarse directamente con el consentimiento y voluntad de los trabajadores; que los soviets de los diputados, obreros y campesinos, locales y regionales, no eran otra cosa que las unidades coordinadoras de las fuerzas revolucionarias y de la vida económica, mientras durara la lucha que los trabajadores sostenían contra la burguesía y sus aliados, los socialistas de derecha y su gobierno de coalición.- ¿Cree usted que esta interpretación es adecuada?- me preguntó.- Sí- le contesté.- En este caso, el campesinado de aquella región está infestado por el anarquismo.- ¿Es esto malo?- No quiero decir eso, sino al contrario. Esto me causaría regocijo, pues adelantaría la victoria del comunismo sobre el capitalismo y su poder.- Esto es muy lisonjero para mí- insinué.- No, no, vuelvo a afirmar seriamente que un fenómeno de esta naturaleza en la vida de los campesinos adelantaría la victoria del comunismo sobre el capitalismo; pero yo creo que este fenómeno en el campesinado no es natural. Lo han introducido en sus filas los propagandistas anarquistas y puede ser pronto olvidado. Hasta estoy predispuesto a crer que este espíritu, no organizado, al verse bajo los golpes de la contrarrrevolución triunfante, ha desaparecido ya.Advertí a Lenin que un gran jefe no podía ser pesimista ni escéptico, y después de conversar sobre varios temas me preguntó qué pensaba hacer en Moscú. A lo que le contesté que no tenía intención de quedarme en aquella capital sino de regresar a Ucrania.- ¿Irá usted a Ucrania clandestinamente?- me preguntó.- Sí- le contesté.Lenin, dirigiéndose al señor Sverdlov, dijo:- Los anarquistas siempre están dispuestos a toda clase de sacrificios; son abnegados, pero también ciegos y fanáticos. Dejan escapar el presente por un futuro lejano.Volviéndose hacia mí me rogó que no me diera por aludido en estas palabras.- A usted, compañero –añadió- le considero como un hombre de realidades, que está preocupado por los problemas actuales. Si en Rusia tuviéramos por lo menos una tercera parte de esta clase de anarquistas, nosotros, los comunistas, estaríamos dispuestos a colaborar con ellos bajo ciertas condiciones, en pro de la libre organización de la producción.Advertí que empezaba a estimar a Lenin, al que hasta hacía poco había considerado como el culpable de la destrucción de todas las organizaciones anarquistas de Moscú, lo que fue la señal para destruir las de otras muchas capitales de Rusia. En mi interior empezaba a avergonzarme de mí mismo y buscaba rápidamente una contestación adecuada. Le dije lo siguiente:- Todos los anarquistas aprecian mucho la revolución y sus conquistas. Esto nos demuestra que en este sentido todos somos iguales.- No me diga usted esto –repuso riéndose Lenin-. Nosotros conocemos a los anarquistas tanto como los conoce usted mismo. La mayoría de ellos, o no piensan nada sobre el presente, o piensan bien poco, a pesar de la gravedad. Y para un revolucionario es vergonzoso no tomar resoluciones positivas sobre el mismo. La mayoría de los anarquistas piensan y escriben sobre el porvenir, sin entender el presente. Esto es lo que nos separa a nosotros, los comunistas, de los anarquistas.Al pronunciar esta última frase, Lenin se levantó de la silla, y paseándose por el despacho, añadió:- Sí, sí: los anarquistas son fuertes en las ideas sobre el porvenir, pero en el presente no pisan terreno firme y son deplorables, ya que no tienen nada en común con este presente.A todo esto contesté a Lenin que yo era un campesino semianalfabeto y que sobre aquel enredado asunto de los anarquistas, tal como él me lo exponía, no sabía discutir. Pero le dije:- Sus afirmaciones, compañero Lenin, de que los anarquistas no comprenden el presente y que no tienen ninguna relación con él, son equivocadas. Los anarcocomunistas de Ucrania o del sur de Rusia, como decís vosotros los comunistas bolcheviques, han dado ya demasiadas pruebas que demuestran su compenetración con el presente. Toda la lucha revolucionaria del pueblo ucraniano contra la Rada Central de Ucrania se ha llevado bajo la dirección de las ideas anarcocomunistas y también, en parte, bajo la influencia de los socialistas revolucionarios, los cuales –hay que decir la verdad- al luchar contra la Rada Central, tenían finalidades muy distintas a las nuestras. En los pueblos de Ucrania casi no existen bolcheviques, y allí donde hay algunos, su influencia es nula. Casi todas las Comunas Agrícolas han sido creadas por iniciativa de los anarcocomunistas. La lucha armada del pueblo de Ucrania contra la reacción y, muy especialmente, contra los ejércitos expedicionarios de austriacos, alemanes y húngaros, fue iniciada y organizada bajo la ideología y dirección de los anarcocomunistas. La verdad es que vosotros, teniendo en cuenta los intereses de vuestro partido, encontráis inconvenientes para reconocerlo; pero todo esto son hechos innegables. Vosotros sabéis muy bien la calidad y capacidad combativa de todos los destacamentos revolucionarios de Ucrania. No en vano habéis subrayado el valor con que aquellos destacamentos han defendido nuestras conquistas revolucionarias. Pues bien: más de la mitad de ellos iban a la lucha bajo la bandera anarquista. Los jefes de destacamento Makrousov, Nikiforoba, Cheredniak, Garen, Cherñak, Luñev y muchos otros cuya relación sería demasiado prolija, son anarquistas comunistas. No hablo de mí personalmente, como tampoco del grupo al que pertenezco, sino de aquellos destacamentos y batallones voluntarios para la defensa de la revolución, los cuales han sido creados por nosotros y no pueden ser desconocidos por vuestros altos mandos de la Guardia Roja. Todo esto demuestra lo equivocadas que son las manifestaciones de usted, compañero Lenin, de que nosotros, los anarquistas, somos incorregibles y débiles en el “presente”, a pesar de que nos gusta mucho pensar en el porvenir. Lo dicho demuestra a todos, y también a usted, que nosotros, los anarcocomunistas, estamos compenetrados con el presente, trabajamos en él, y precisamente en la lucha buscamos el acercamiento al futuro, sobre el cual pensamos mucho y seriamente. Sobre ello no puede caber duda. Esto es, precisamente, todo lo contrario de la opinión que tienen ustedes de nosotros.En aquel momento miré al presidente del Comité Central Ejecutivo de los Soviets, Sverdlov, el cual había enrojecido.Lenin, desplegando los brazos, me dijo:- Puede ser que yo esté equivocado.- Sí, sí –advertí-; en este caso tiene usted estas opiniones sobre los anarquistas porque está muy mal informado de la realidad en Ucrania, y porque tiene todavía peores informaciones sobre el papel que nosotros jugamos en la misma.- Puede ser. Yo no lo niego. Todo hombre puede equivocarse y muy especialmente en una situación como en la que nos encontramos en estos momentos- dijo Lenin, terminando la conversación sobre el tema.”






Trotsky

“El Día de la Mujer transcurrió con éxito, con entusiasmo y sin víctimas. Pero ya había anochecido y nadie barruntaba aún lo que este día fenecido llevaba en su entraña. Al día siguiente, el movimiento huelguístico, lejos de decaer, cobra mayor incremento: el 24 de febrero huelgan cerca de la mitad de los obreros industriales de Petrogrado. Los trabajadores se presentan por la mañana en las fábricas, pero se niegan a entrar al trabajo, organizan mítines y a la salida se dirigen en manifestación al centro de la ciudad. Nuevas barriadas y nuevos grupos de la población se adhieren al movimiento. El grito de "¡Pan!" desaparece o es arrollado por los de "¡Abajo la autocracia!" y "¡Abajo la guerra!" La perspectiva Nevski contempla un continuo desfilar de manifestaciones: son masas compactas de obreros cantando himnos revolucionarios; luego, una muchedumbre urbana abigarrada, entre la que se destacan las gorras azules de los estudiantes.”
(Leon Davidovich Bronstein “Trotsky” – Historia de la Revolución Rusa – cap. VII)

Revolución Rusa. Textos.

“La inesperada prolongación de la guerra influyó decisivamente en la quiebra del zarismo ruso. En efecto, el pueblo ruso tuvo que aportar unos 15000000 de soldados (fue reclutado aproximadamente el 10% de la población) y a este sacrificio pronto se añadió el de los caídos, 2000000; una cifra parecida de prisioneros, 4500000 de mutilados, en buena medida debido al mal equipamiento. Sólo la tercera parte de los combatientes tenían fusil. A ello hay que agregar una crisis de la producción de carbón que incidía directamente en la producción de material bélico, una gran desorganización del sector transportes y la imposibilidad de recibir la ayuda adecuada por parte de los aliados. El Estado zarista se adentraba en el callejón sin salida de su autodestrucción: su vieja maquinaria burocrática, que carecía de flexibilidad para una adaptación reformista a las circunstancias ...”
(Rodríguez Fierro, Armanda – “La revolución rusa y el desarrollo de la URSS”. AKAL. Historia del mundo contemporáneo. Madric, 1991. p. 21)


“La Revolución de febrero de 1917 que derribó a la dinastía de los Románov fue la explosión espontánea del descontento de una multitud exasperada por las privaciones impuestas por la guerra y por la patente disparidad en la distribución de las cargas sociales. La revolución fue saludada con júbilo y aprovechada por gran parte de la burguesía y de la clase de los funcionarios estatales, que no creían ya en la bondad de la autocracia como forma de Gobierno y que, sobre todo, no tenían ningún respeto al zar ni a sus consejeros; y fue de ese sector de la población de donde salió el primer gobierno provisional.”
(E.H. Carr. “La revolución bolchevique”)



“La situación evolucionó rápidamente con la vuelta de Lenin a Petrogrado (3 de abril) ...Al contraro que los mencheviques, cuyas posiciones prevalecían ahora con comodidad en el soviet de Petrogrado, Lenin estimaba que no era necesario consolidad la revolución en su etapa burguesa antes de pasar a un estadio ulterior, el de la revolución del proletariado. Y supo hacer prevalecer esta idea entre los bolcheviques, hasta entonces reticentes (de aquel momento son las famosas ‘Tesis de abril’), precisamente cuando la situación, que se agravaba de hora en hora, venía a darle la razón: aumento dramático del paro, torpe represión de la patronal (con despidos de los militantes obreros y a veces decretando el lock out), estancamiento del movimiento revolucionario por ‘imperativos’ de la defensa nacional (‘O la revolución acaba con la guerra, o será la guerra la que acabe con la revolución’). Las masas populares, dirigidas por los bolcheviques, cuyo número y audiencia aumentaban de día en día, precipitaron el devenir de los acontecimientos.”
(Brunet y Launay – “De una guerra a la otra” Ed. Akal. Madrid, 1991. p. 100)